Durante años el mensaje fue relativamente tranquilizador:
“La IA solo automatiza tareas repetitivas.”
Ese mensaje ya no es suficiente.
La inteligencia artificial generativa no solo redacta textos o clasifica documentos. Hoy:
- Supervisa procesos.
- Detecta errores mejor que humanos en ciertos entornos.
- Toma decisiones operativas.
- Gestiona conversaciones complejas.
- Ejecuta ventas automatizadas.
- Coordina agentes autónomos que trabajan sin descanso.
La pregunta ya no es si la IA afectará al empleo.
La pregunta es cuánto, a qué velocidad y a quién.
Y la velocidad es cada vez mayo
Lo que dicen los estudios más importantes sobre empleo y IA
Destrucción de empleos proyectada
- Según el World Economic Forum, la IA podría desplazar hasta 92 millones de trabajos para 2030.
- Un informe ampliamente citado atribuido a Goldman Sachs estimaba que, con la evolución de la IA, podrían verse hasta 300 millones de empleos afectados o degradados en todo el mundo a medio plazo.
- Un análisis de mercado señala que la IA podría desplazar aproximadamente 10,4 millones de empleos en Estados Unidos para 2030, equivalente a alrededor del 6,1% del empleo actual en ese país.
- Un índice global sugiere que cerca de 980 millones de trabajos en todo el mundo podrían enfrentar un alto riesgo de disrupción laboral en los próximos años debido a la IA, particularmente en tareas susceptibles de automatización.
Estas cifras no son alarmismo sin base: son proyecciones cuantitativas respaldadas por organizaciones con experiencia en análisis de mercado laboral.
Por qué estas predicciones importan
Estas proyecciones no significan “2030 será el apocalipsis del empleo”:
- Muchos de esos roles no desaparecerán por completo, sino que cambiarán radicalmente o se redistribuirán en tareas con IA.
- Algunos estudios proyectan destrucción neta de empleos, otros hablan de mercados que se expanden gracias a nuevas funciones emergentes.
- Pero hay consenso en un punto clave: la IA transformará gravemente la naturaleza de las ocupaciones existentes y reducirá la demanda de tareas repetitivas y estructuradas, lo que se traduce en millones de trabajadores en situación de reconversión o reskilling forzoso.
La destrucción de empleo ya es un hecho
No estamos hablando de teoría.
En los últimos años hemos visto ejemplos claros de reducción masiva de empleo en grandes compañías mientras aceleraban eficiencia y automatización:
- Amazon ejecutó recortes superiores a 16.000 empleados corporativos dentro de procesos de reorganización orientados a eficiencia.
- Meta despidió a decenas de miles de trabajadores en varias oleadas mientras redirigía su foco hacia automatización y tecnología.
- Google realizó recortes significativos en distintas divisiones en paralelo a su apuesta por IA.
- Salesforce redujo plantilla mientras potenciaba sus productos basados en inteligencia artificial.
- Klarna reconoció públicamente que el uso de IA en atención al cliente permitió reducir personal.
- IBM anunció que parte de sus puestos administrativos podrían sustituirse mediante automatización.
No todos los despidos se deben exclusivamente a la IA.
Pero la IA es la herramienta que permite hacer lo mismo o más con menos estructura.
Y cuando una empresa descubre que puede producir mejor con menos personas, la presión competitiva empuja en esa dirección.
La evolución real: de herramienta a sustituto parcial
La IA ha pasado por tres fases muy claras:
- Herramienta que ayuda.
- Copiloto que propone decisiones.
- Agente que ejecuta y optimiza procesos completos.
Hoy existen sistemas capaces de:
- Gestionar pipelines comerciales completos.
- Priorizar leads según probabilidad de cierre.
- Ajustar discursos de venta en tiempo real.
- Revisar contratos con alta precisión.
- Analizar riesgos financieros preliminares.
- Detectar anomalías médicas en pruebas diagnósticas.
Ya no hablamos solo de tareas repetitivas.
Hablamos de supervisión, control de calidad y gestión de excepciones.
Profesiones con mayor riesgo (de más a menos exposición)
Riesgo muy alto
Roles donde el valor principal está en procesar información estructurada y aplicar reglas.
Atención al cliente básica
- Call centers guionizados
- Soporte técnico de primer nivel
- Gestión de incidencias frecuentes
Administración de oficina
- Introducción y validación de datos
- Gestión documental repetitiva
- Conciliaciones y reportes estándar
Control de calidad rutinario
- Revisión por checklist
- Auditorías formales
- Verificación de cumplimiento básico
Aquí la IA no solo ejecuta.
También revisa y corrige.
Riesgo alto
Roles donde la IA empieza a competir incluso en toma de decisiones.
Supervisores de procesos repetibles
- Coordinadores de tickets
- Gestión de cargas de trabajo
- Control de tiempos y SLA
Operaciones financieras y bancarias
- Analistas junior de riesgo
- Tramitación documental
- Validaciones previas
Marketing digital operativo
- Creación masiva de campañas
- Optimización automática
- Segmentación basada en datos
Ventas estructuradas
Agentes de IA ya pueden:
- Gestionar seguimientos.
- Personalizar propuestas.
- Adaptar discurso.
- No olvidar nunca un cliente.
- Trabajar 24/7.
Gran parte del proceso comercial intermedio puede automatizarse.
Riesgo medio
Profesiones donde la IA compite técnicamente, pero existen capas humanas relevantes.
Legal documental
- Borradores iniciales
- Comparación de cláusulas
- Due diligence básica
Consultoría analítica
- Modelización preliminar
- Análisis inicial de datos
Salud en diagnóstico por imagen
En entornos controlados, la IA ya iguala o supera a especialistas en tareas concretas.
Pero el acto médico completo no es solo detectar un patrón.
Riesgo menor (pero no inexistente)
Oficios físicos
- Instaladores
- Técnicos
- Profesiones manuales
Profesiones de confianza profunda
- Psicología
- Negociación estratégica
- Acompañamiento financiero vital
No son inmunes, pero su núcleo de valor es más difícil de automatizar completamente.
El efecto invisible: menos puerta de entrada
Uno de los impactos más serios es la reducción de puestos junior.
Si antes un perfil joven aprendía haciendo tareas repetitivas, y ahora esas tareas las hace la IA, las empresas necesitan menos perfiles de entrada.
El riesgo no es solo perder empleo.
Es no llegar a conseguirlo. Y aquí las generaciones más jóvenes que buscan su primer trabajo lo tendrán más complicado.
El escenario que viene
En los próximos años veremos:
- Agentes autónomos gestionando procesos completos.
- IA supervisando otras IA.
- Reducción de capas intermedias.
- Mayor concentración de valor en perfiles estratégicos.
- Automatización de decisiones operativas.
La IA será cada vez más humana en su comportamiento.
Gestionará emociones.
Simulará empatía.
Aprenderá del contexto.
Y en muchas tareas, decidirá mejor que nosotros.
Entonces, ¿qué quedará cuando todo sea IA?
Aquí está el punto clave.
No se trata de decir que la IA no podrá parecer empática.
Se trata de entender qué preferiremos nosotros.
En decisiones importantes —salud, dinero, familia, futuro— muchas personas seguirán queriendo:
- Mirar a alguien a los ojos.
- Sentir responsabilidad compartida.
- Percibir que quien aconseja también ha vivido incertidumbre.
- Escuchar un “yo haría esto en tu lugar” que nace de experiencia real.
Una máquina puede analizar millones de datos.
Pero no ha vivido miedo.
No ha sentido presión real.
No ha firmado contratos con dudas.
No ha pasado por una crisis personal.
Puede simular comprensión.
Pero no puede haberla experimentado.
Y en decisiones trascendentes, esa diferencia pesa.
Igual que cuando salimos del trabajo preferimos quedar con un amigo y no un robot, aunque nos cuente siempre los mismos chistes malos. No buscamos perfección. Buscamos conexión.
Cuando todo sea IA, la IA dejará de ser diferencial.
Lo diferencial volverá a ser humano.
Anticiparse es la única ventaja real
Nuestro CEO, Antonio López, lo resume con claridad:
“Quien no se adapta, se extingue.
Quien se adapta, sobrevive.
Quien se anticipa, lidera.”
Adaptarse hoy significa usar la IA.
Sobrevivir significa integrarla en tu trabajo.
Liderar significa anticiparte y crear algo mejor, nuevo y diferente donde la IA sea el aliado, no el enemigo.
Si eres capaz de diseñar modelos, servicios o propuestas que aún no existen, la IA jugará a tu favor.
Cuanto más creativo seas en tu trabajo no solo garantizarás tu trabajo sino que puedes convertirte en el líder de tu sector.
Porque la inteligencia artificial optimiza lo que ya existe.
Pero no puede anticiparse a la imaginación humana que crea algo antes de que haya patrón que copiar.
Ahí todavía la ventaja es tuya.
El modelo aplicado en Hipotea
En Hipotea la inteligencia artificial no sustituye a las personas. Las potencia.
La tecnología agiliza:
- obtención y análisis de documentación,
- comparativas,
- simulaciones,
- reducción de tiempos.
Pero cuando alguien toma una decisión financiera que puede marcar su futuro, necesita algo más que precisión matemática.
Necesita claridad.
Necesita acompañamiento.
Necesita confianza y empatía.
Por eso, podemos resumirlo en palabras de nuestro CEO, Antonio López: “la tecnología para agilizar y las personas para enamorar”


